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Hipotecas bonificadas

 

 

 

 

Esta es de momento la única modalidad en este tipo de créditos hipotecarios. La mayoría de entidades lo que brinda son productos hipotecarios bonificados.

A medida que aumenta el grado de fidelización del cliente con la entidad, mejoran las condiciones.

Son numerosas las entidades que aplican a sus clientes descuentos en el tipo de interés en función de su vinculación.

Se destacan las hipotecas de los bancos Pastor llamada Hipoteca Bonificada, Bankia es Hipoteca Cuota Cero Bonificada, Openbank llamada Hipoteca Open o Sabadell con la Hipoteca Bonificada.

También tienen créditos hipotecarios ventajosos para clientes cuya nómina o recibos estén domiciliados diversas cajas como por ejemplo: Caja Laboral, Sa Nostra, Caja Navarra, y Unicaja, entre otras.

En cuanto a la Cuota blindada es otra opción, la fórmula de cuota blindada, que consiste en una hipoteca de tipo variable pero cuya cuota mensual es la misma a lo largo de la vida del préstamo, ya sea por 10, 20 o 30…años, con independencia de que el tipo de interés suba o baje.

Se trata de un producto dirigido sobre todo a quienes valoran más la certeza de una cuota constante que un tipo inicial atractivo o un plazo definido.

También es muy útil para las personas en cuyas previsiones esté el hecho de que sus cuotas se puedan elevar en los próximos meses. En este caso, serían una vía idónea para protegerse de la subida de tipos.

Los portales inmobiliarios de los bancos, con numerosas viviendas en su haber, en su gran mayoría procedentes de embargos, los bancos intentan deshacerse de ellas mediante todo tipo de estrategias.

De esta manera, mejoran de manera notable las condiciones de uno de estos créditos si se hace sobre una vivienda a través de sus portales inmobiliarios.

Del mismo modo financian hasta el 100% del precio de adquisición más los gastos de compra, y aplican un Euribor + 0,50%.

Y la comisión de apertura es del 0,50% y al mismo tiempo su plazo de amortización de hasta 40 años.

Las hipotecas más económicas, además, no presentan periodos de escasez, es decir, requieren pagar capital e intereses desde el primer o segundo mes.

Lo positivo es que la perspectiva hipotecaria ha dado un giro importante en el último año y medio.
Unánime se han aumentado los problemas para los bancos, se han encarecido las hipotecas.

En estos tiempos, los préstamos con tipos más ajustados solo confieren financiación por el 80% del valor de tasación del inmueble o el precio de compra (la cantidad más baja de las dos).

Hipotecas: la casa como única garantía

 

 

 

 

 

Al firmar una hipoteca no se compromete ningún otro bien que el del titular del crédito.

Las hipotecas bonificadas, vinculadas al grado de relación con la entidad y de cuota blindada son los modelos elegidos por las entidades de crédito.
Al margen que en estos momentos en que la demanda de este tipo de productos ha descendido de modo notable como consecuencia de la crisis económica.

Pero lo que hasta ahora no se había desarrollado era la creación de un crédito hipotecario que tuviera a la vivienda como única garantía, sin comprometer otros bienes del cliente.

El número de hipotecas concedidas sobre viviendas se situó en mayo en 37.619, lo que supone un retroceso del 32,2% con respecto al mismo mes de 2010, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Con este dato, se completa un año de caídas interanuales en los créditos constituidos para la adquisición de una vivienda.

Para dinamizar el mercado inmobiliario, y su ingente stock de viviendas, los bancos tratan de brindar productos hipotecarios con condiciones ventajosas.

Uno de ellos, novedad en el mercado, es la Hipoteca Sin Más de Bankinter, un préstamo referenciado al Euribor con revisiones anuales y que aplica un tipo fijo durante el primer año del 4%.

No obstante, el precio final depende en gran medida de la contratación de productos como seguro del hogar, seguro de vida y cuenta nómina o una cuenta profesional.

Además, aplica comisiones de apertura del 0,5% y de amortización total o subrogación a otra entidad del 0,5% los primeros cinco años, y los restantes del 0,25%.

Este producto, destinado a nuevas hipotecas, financia el 80% del valor de tasación de la vivienda habitual que hipoteca.

Su plazo máximo es de 40 años, pero solo para personas de hasta 35 años en el momento de contratar la hipoteca.

Si se ha rebasado esta edad, la fecha límite es de 35 años. Se puede contratar para importes desde 30.000 a 600.000 euros.

Por lo que se refiere a la amortización, se realiza a través de cuotas mensuales constantes que comprenden parte de devolución de capital y parte de intereses.

Estas cuotas pueden ser mensuales, bimensuales, cuatrimestrales o semestrales. La cuota permanece constante durante el año, solo se modifica cuando se revisa el tipo de interés y vuelve a permanecer sin cambios durante el siguiente año.

Dadas sus características, en su concesión residirá el mayor problema. Porque es previsible que solo se conceda a perfiles con gran capacidad de pago, con objeto de evitar problemas de morosidad e impagos.

Plazo de amortización y comisiones

 

 

 

 

Comisión de subrogación: esta posibilidad, recogida por la legislación, permite el cambio de hipoteca de un banco a otro, con la posibilidad de variar el tipo de interés y mantener las condiciones en cuanto a plazo e importe pendiente de amortizar.

Para que surta efectos la subrogación, basta con que la nueva entidad pague a la primera el importe pendiente del préstamo, así como los intereses devengados y las comisiones exigibles, y se formalice la subrogación en escritura pública ante notario.

En este caso, conviene negociar con la nueva entidad el costo que puede suponer la subrogación.

Algunos de los gastos que conllevan las subrogaciones (los honorarios notariales y registrales, las comisiones bancarias o los de carácter fiscal) están limitados por ley.

Buscar el mínimo plazo de amortización

Cuanto más joven se es, más sencillo resulta conseguir un mayor plazo de amortización. Estipular un plazo elevado puede ser más deseable, porque supone pagar menos cada mes y tener, por tanto, una economía más desahogada.

Sin embargo, cuanto mayor es el plazo total para devolver el dinero, más altos son los intereses que se pagan y mayor es también el costo final de la hipoteca.

Con los préstamos hipotecarios a 20 o 30 años, los bancos consiguen una gran rentabilidad.

Sin embargo, una hipoteca a 30 años es demasiado tiempo y nadie puede garantizar que el cliente va a ser solvente para afrontar los pagos a tan largo plazo.

Lo más recomendable, en la medida de lo posible, es contratar una hipoteca a 10 o 15 años.

Negociar las futuras subidas del Euribor

Los expertos auguran que el Euribor subirá aún más. Quienes contraten una hipoteca hoy, sin tener en cuenta la subida del Euribor, pueden verse afectados de manera negativa en el futuro.

Además, hay que tener especial precaución con las llamadas “cláusulas suelo”. La entidad bancaria no informa a muchos hipotecados de que cuentan con una de ellas, con lo que el tipo de interés que pagan por su préstamo no puede bajar de un determinado porcentaje, aunque descienda el Euribor.

Tener una de estas cláusulas impide al comprador beneficiarse de las caídas del Euribor.

Una buena opción es la de leer la escritura antes de firmar y consultar a un experto
Cuando ya se está dispuesto a contratar la hipoteca, el comprador tiene derecho a examinar la escritura pública de préstamo hipotecario, al menos, tres días hábiles antes de su firma.

Además, se puede pedir al notario un borrador para leerla con detenimiento.
Ante cualquier cláusula que dé lugar a dudas o a distintas interpretaciones, se debe consultar a un experto.

En ocasiones, hay cláusulas perjudiciales que se dejan pasar por falta de conocimientos sobre el asunto. Cualquier inversión conlleva un riesgo y, por ello, no se debe escatimar en este aspecto.

Negociar para realizar los cambios
Si hay alguna cláusula perjudicial o extraña sobre temas que no se han tratado con anterioridad, es mejor negociarla en el momento para que se realicen los cambios.

Lo más adecuado es asegurarse de que cualquier cambio deseado se contemple con total claridad en la escritura. A largo plazo, se obtendrá un ahorro. Una corrección o cambio que se tenga que hacer en el futuro costará tiempo y más dinero.

Las comisiones

 

 

 

 

Al contratar una hipoteca, es fundamental analizar en profundidad las siguientes comisiones:

Comisión de apertura, comisión de cancelación y comisión de subrogación
Comisión de apertura y estudio: en ella se incluyen todos los gastos que se originan al tramitar el contrato del préstamo hipotecario.

Se calcula como un porcentaje del importe del préstamo. Por regla general, el importe de esta comisión se cobra cuando se firma el contrato.

Sin embargo, se puede acordar con la entidad financiera el abono de la comisión a lo largo de la vida del préstamo.

La comisión de apertura se incluye en el cálculo de la TAE (Tasa Anual Equivalente) o coste efectivo del préstamo.

Una vez que se ha elegido la entidad de crédito con la que se va a contratar el préstamo hipotecario, hay que solicitarle una oferta vinculante por escrito en la que se detallen todas las condiciones financieras.

La oferta vinculante es un documento obligatorio para préstamos de hasta 150.253,03 euros.

Para ello, es necesario disponer antes de la tasación del inmueble que se va a hipotecar como garantía del préstamo, cuyo importe lo paga el comprador.

Esta oferta vinculante, que la entidad está obligada a entregar si no ha denegado el préstamo, evita las confusiones derivadas de la negociación verbal.

En caso de que al final no se acepte la oferta, hay que tener en cuenta que algunas entidades cobran una comisión de estudio. Si es así, tiene que estar recogido en sus folletos de tarifas.

Comisión de cancelación o amortización anticipada: la aplica la entidad financiera en el caso de que el cliente desee cancelar de modo parcial o total la hipoteca antes de cumplirse el plazo.

Esta comisión compensa a la entidad por lo que deja de ganar (o lucro cesante) al no percibir los intereses por el capital que se amortiza de modo anticipado. Se calcula como un porcentaje sobre la cantidad cancelada o entregada a cuenta.

Por ley, las comisiones de cancelación tienen establecidos unos límites máximos.
En los préstamos a interés fijo, la comisión es elevada.

Por ello, hay que ser conscientes de que una alta comisión de cancelación desanima a quienes quieren amortizar la hipoteca a efectos de beneficiarse de una posible bajada de tipos de interés o a negociar un nuevo préstamo con otra entidad financiera.

En muchos casos, no se le concede la suficiente importancia a esta variable. Sin embargo, una vez pasados los primeros años, el comprador puede sentirse prisionero de su hipoteca.

En un plazo de 20 o 30 años, las condiciones del mercado y las personales pueden variar de manera significativa.

Incluso en un plazo de 12 años, con tipos fijos, la situación puede cambiar. Por todo ello, se recomienda negociar con la entidad financiera el costo que supondría una amortización anticipada.

Hipotecas: gastos de tasación

 

 

 

 

 

La TAE de una hipoteca se calcula mediante una fórmula matemática y es válida para comparar productos de igual plazo o duración ya que, para plazos distintos, las comisiones no son las mismas.

De igual forma, no es conveniente comparar hipotecas de interés fijo con otras de interés variable porque, en estas últimas, no se puede saber con exactitud cómo va a evolucionar el tipo de interés en el futuro.

En la gran mayoría de las hipotecas se utiliza el tipo de interés variable y está casi siempre condicionado al Euribor.

Desde 1990, el Banco de España obliga por ley a las entidades financieras a informar de la TAE de sus ofertas hipotecarias en la publicidad que hagan de sus productos, en los contratos que formalicen con los clientes y en las ofertas vinculantes que realicen.

La TAE no incluye otros gastos importantes, como el costo de la tasación de la vivienda que se adquiere, los gastos de notaría y registro de la propiedad, la gestoría o los seguros que la entidad obliga a suscribir.

Una vez que se han recopilado las ofertas de varias entidades, es aconsejable solicitar una simulación de la hipoteca para estudiar, en cada caso, cuál es la cuota mensual que saldría y cuál es la TAE que tiene cada préstamo.

Los gastos de tasación y notaría

Cuando se contrata una hipoteca, hay unos gastos inevitables, como el costo de la tasación y los gastos de notaría.

Con respecto a la tasación, a partir de la solicitud de la hipoteca, el banco encarga a un profesional la tasación de la viviendapara establecer su valor y realizar una verificación registral en la que se comprueba que no pesan cargas sobre el inmueble.

Se debe pedir a la entidad bancaria información sobre las empresas de tasación con las que trabaja para escoger la que ofrezca el mejor precio.

No obstante, desde diciembre de 2007, si el comprador aporta una tasación certificada por un tasador homologado, la entidad no puede cobrarle por una nueva tasación.

Además, hay que tener en cuenta que el valor de la tasación, cuyo gasto corre a cargo del comprador, determina el límite máximo del préstamo.

En cuanto a las notarías, es conveniente comparar entre varias y seleccionar la que dé el precio más bajo. Entre unas y otras se puede obtener un ahorro de más de 100 euros.

La contratación de productos adicionales en una hipoteca

 

 

 

 

 

En el momento de la contratación de la hipoteca, por el nerviosismo que ello implica, a menudo se dice que sí a todos los seguros.

Sin embargo, lo idóneo es repasar otras ofertas de las entidades de seguros y quedarse con la opción más económica.

En la mayoría de los casos, el comprador tiene que suscribir un seguro de vida, además de contratar el de hogar.
El banco intentará que el cliente contrate varios seguros, pero el único que es obligatorio por ley es el seguro de continente.

Si la entidad bancaria ofrece una rebaja en el diferencial del préstamo o en las comisiones a cambio de domiciliar la nómina o contratar un seguro, algún fondo de inversión o una tarjeta de crédito, se debe comparar el coste de suscribir estos productos frente al ahorro que suponen.

Intentar rebajar el diferencial y la TAE
El diferencial de la hipoteca es el porcentaje que se añade al valor del índice de referencia, casi siempre, el Euribor, en el momento de la revisión del tipo de interés de un préstamo hipotecario contratado a tipo variable.

Si el cliente contrata una hipoteca al Euribor más un diferencial de un punto y el Euribor está en el 3%, el nuevo tipo de interés del crédito será el 3% más el punto (3% + 1%), es decir, un 4%. El resultado, en una oferta de préstamo hipotecario, es el tipo de interés ofertado:
Euribor + diferencial = Tipo de Interés Ofertado

El diferencial es una variable que se debe negociar con las entidades financieras para obtener unas condiciones más ventajosas en la hipoteca. Cuanto más bajo sea el diferencial, más barata saldrá.

Además de un bajo diferencial, lo primordial es conseguir una buena TAE para lograr una rebaja en la hipoteca.

En muchos casos, solo figuran todas las condiciones de cálculo de la TAE en la letra pequeña de las ofertas.

Por ese motivo, hay que seguir el criterio de cuanto más pequeña es la letra, hay que prestar mayor atención.

Cualquier préstamo hipotecario tiene unos costos que varían entre entidades, por la diferencia en los plazos de devolución o por el perfil económico que tenga el cliente.

La TAE en las hipotecas incluye en su cálculo el tipo de interés y los gastos y comisiones bancarias, de apertura y cancelación.

Estas comisiones las impone el banco para cubrir posibles riesgos de impago o las pérdidas en el caso de cancelación.

Por lo tanto, cuanto menores son el diferencial, el tipo de interés y las comisiones, más baja es la TAE y la hipoteca saldrá más barata.

Consejos para ahorrar al firmar la hipoteca

 

 

 

 

 

Los principales conceptos en los que se puede ahorrarñ son la TAE, el diferencial, las comisiones y el plazo de devolución.

Si se piensa en comprar una casa, conviene siempre saber que los precios de las viviendas están en caída libre.

Las dificultades que en los últimos meses atraviesan las entidades bancarias de toda Europa se traducen en restricciones de crédito a los particulares.

Esto es algo que origina que se vendan menos inmuebles porque cada vez es más difícil acceder a un préstamo hipotecario.

A ello hay que añadir que, para el 90% de los españoles, la negociación de las condiciones de la hipoteca con el banco es la operación financiera más importante que realizan en su vida.

Por ello, conviene tener en cuenta los conceptos en los que buscar un ahorro cuando se contrata una hipoteca.

Los principales son la TAE, que es la Tasa Anual Equivalente, el diferencial, las comisiones y el plazo de devolución del préstamo.

El endurecimiento de las condiciones de los bancos para conceder préstamos hipotecarios incide de modo directo en los precios de las viviendas.

Así lo demuestra el Índice de Precios de Vivienda (IPV) que publica el Instituto Nacional de Estadística (INE), donde se señala que ya en el segundo trimestre de 2011, la bajada de los precios había sido de 2,7 puntos respecto al trimestre anterior, algo que deja al indicador en el -6,8%.

Sin embargo, el indicador ha experimentado una subida interanual de 0,647 puntos. Por ello, la bajada mensual del índice de referencia de las hipotecas no se traducirá en un alivio para los bolsillos de los compradores.

Al contrario, habrá un encarecimiento de los préstamos hipotecarios que tengan que revisar su tipo con la última referencia del Euribor respecto a la de hace un año.

A pesar del descenso del Euribor mensual, habrá en algún momento nuevas subidas en las cuotas, tanto en el caso de las revisiones de carácter semestral, como en las anuales.

Por todo ello, es preciso tener en cuenta en qué conceptos se puede economizar al firmar una hipoteca.

Estudiar varias ofertas

No conviene conformarse con la primera oportunidad que surja. El comprador debe informarse bien de las ofertas que hay para conseguir la hipoteca que mejor se adapte a sus necesidades.

Lo más adecuado es estudiar la más barata, acudir a las sucursales bancarias, negociar de acuerdo a ella y aceptarla si es la más conveniente.

Hoy en día es bastante sencillo comparar las distintas ofertas hipotecarias en Internet. Si se está familiarizado con la informática, se puede contratar una hipoteca on line, ya que es habitual que haya ofertas exclusivas para la contratación a través de la Red. Por lo general, estas son más atractivas porque los bancos tienen menos costos operativos.

Más ofertas para hipotecas

 

 

 

 

Caja Ávila ha optado por la “Hipoteca Flexible”, una línea de financiación para adquirir la vivienda, que permite adaptar los pagos y decidir entre interés variable o fijo.

Se puede contratar hasta 30 años, desde Euribor + 0,75%, y se financia hasta el 80% de la casa comprada, con una comisión de apertura desde el 0,75%.

El período de carencia de capital alcanza los dos años.
La “Hipoteca Seguridad” es la propuesta de Caixa Catalunya, un crédito con condiciones especiales en el período fijo y sin tipo mínimo ni máximo en el periodo de tipo variable, que asegura la cuota que se pagará en los primeros 3 o 5 años.

En caso de paro o incapacidad temporal, ésta queda cubierta por un seguro de protección de pagos.

La fórmula elegida por el Banco de Sabadell es la “Hipoteca Tipo Fijo”, en la que también se paga la misma cuota, sin que afecten las posibles variaciones en los tipos de interés.

Esta financiación asciende a un máximo de 30 años y aplica un interés fijo progresivo, de forma que si se contrata a 12 años será del 5,55% y, en su período máximo, a 30 años, del 6,10%.

Financia como máximo algo más de las tres cuartas partes del valor de tasación y tiene como requisito principal haber cumplido, como máximo, 75 años al vencimiento de la hipoteca, contratar un seguro del hogar y otro de vida.

Unicaja ha incluido en su oferta la “Hipoteca a Tipo Fijo”, con similares características: se paga la misma cuota durante toda la vida del préstamo.

Conjuntamente, en cualquier momento y como novedad, se podrá adelantar capital en concepto de amortización anticipada, lo que permitirá rebajar su cuota a sus suscriptores.

Además concede hasta el 80% del valor de tasación por un plazo máximo de 15 años.

En parejo sentido se sitúa la “Hipoteca interés fijo” que ha confeccionado CajaCanarias, por un importe de hasta el 80% del valor de tasación y con un plazo de amortización que se eleva hasta 20 años, en los cuales se aplica un tipo de interés desde el 6,75%, más una comisión de apertura del 2,50%.

Bankinter, por último, se ha decantado por la “Hipoteca Fija” como instrumento para dotar de liquidez a los demandantes de vivienda con mayor edad.

Se puede formalizar de 5 a 35 años, en cuyo caso los adelantos difieren entre sí, con un máximo de 30.000 euros para el período mínimo y de 600.000 euros para 35 años.

Se financia hasta el 80% del valor de tasación para vivienda habitual o el 55% si es una segunda vivienda, se pide tener contratado un seguro del hogar, de vida y una cuenta profesional o nómina con la entidad.

Hipotecas que costean el 100% del inmueble

 

 

En su mayoría, las entidades las otorgan para adquirir sus propias viviendas, a tipos igual a Euribor más 0,50%.

Los tipos de interés
Al mismo tiempo de solicitar más seguros, que encarecen la cuantía total de la operación, es normal que las hipotecas que financian el 100% del valor de tasación del inmueble asignen tipos de interés más altos que los préstamos tradicionales.

De media, exigen Euribor más un diferencial del 0,75% si se solicita financiación por menos del 80%, los tipos parten de Euribor más 0,35%.

Las entidades aplican estos diferenciales más altos porque la Ley Hipotecariales obliga a suscribir un seguro de crédito hipotecario que les cubre en caso de impago.

Si se deja de pagar el préstamo, la aseguradora asumirá la pérdida, en función de la cobertura y de los plazos acordados.

Estos seguros permiten a las entidades financiar el 100% del importe de tasación del inmueble.

Asimismo, si tienen registrado un seguro hipotecario, pueden conceder estas hipotecas sin necesidad de solicitar avales.

La entidad financiera da respuesta a una demanda creciente del mercado, a la vez que mitiga su exposición al riesgo, según el nivel de cobertura contratado en el seguro.

El costo de este seguro puede asumirlo el comodatario, la entidad financiera o ambos, en función de la fórmula de comercialización que aplique el banco. Por lo general, se traspasa el costo mediante tipos de interés más elevados.

Los inmuebles de los bancos

Si hay unas características de inmueble que es más capaz de amparar financiación por el 100% del valor de tasación es la que forma parte de las carteras inmobiliarias de los propios bancos.

Con la crisis, muchas entidades se han convertido en propietarias forzosas de numerosas promociones de pisos de inmobiliarias quebradas a las que dieron financiación, en su día.

Bancos y cajas de ahorros gestionan hoy entre 350.000 y 700.000 viviendas, según datos del Consejo General de Colegios Oficiales de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de España (COAPI).

Para dar salida a todos esos inmuebles, se muestran más propensos a financiarlos al 100%. Incluso, por lo general, las condiciones que aplican son mejores para sus propios pisos que para inmuebles que no pertenecen a su cartera.

Banco Santander firmó ya hace un par de años un acuerdo con la Asociación de Promotores Constructores de España (APCE) para ofrecer hipotecas con el 100% de financiación si los promotores rebajan un 20% el precio de los inmuebles.

Esto permitiría la salida de una buena cantidad de viviendas de ese amplio excedente de propiedades.

Esta iniciativa sólo está disponible para inmuebles desarrollados por alguna de las empresas inmobiliarias o constructoras con presencia en APCE (más de 2.000) y para cuya construcción se haya recurrido a créditos del Banco Santander.

Oferta hipotecaria

 

 

Algunas entidades se han depurado por brindar créditos con un plazo de amortización menor, no mas allá de 30 años y que, en general, se confeccionan a un tipo fijo de interés.

BBK dispone del “Préstamo Flexible”, cuya principal aportación es que permite variar la cuota del crédito en función de las necesidades de sus demandantes.

Éste se puede acortar el plazo de devolución o suspender de manera temporal la amortización de capital.

Es posible contratarlo de 10 a 30 años a través de un sistema de cuota constante y financiar la totalidad de la vivienda, con un período de interés fijo de hasta 5 años.

Su contratación lleva implícita una comisión por amortización anticipada del 1% y de abandono por amortización anticipada parcial y total del 0,5% durante los cinco primeros años, para pasar al 0,25% el resto del período.

Caja Vital se pondera para sus clientes por laHipoteca Vital”, con la que se paga siempre la misma cuota, aunque suban los tipos de interés.

Éstas son cuotas mensuales del mismo importe, que pueden revisarse semestralmente. Tiene un período de amortización máximo de 25 años, si se financia el 100% de la tasación de la casa obtenida.

Una de sus variantes devuelve el 1% del saldo medio de los seis primeros años, hasta 2.000 euros, si se tiene contratada una “cuenta vivienda”.

Banco Santander, en su oferta crediticia, incluye una hipoteca de hasta 30 años, con una financiación máxima del 80% del valor de tasación y la posibilidad de contratar carencia durante el primer año.

En esta estrategia comercial, Caja Navarra propone la “Hipoteca Tipo Fijo”, para un plazo máximo de 25 años, con un período de carencia a un plazo máximo de tres años.

Esta vía de financiación auxilia hasta el 80% del valor de tasación y aplica un tipo de interés fijo nominal anual desde el 6,15%.

Por el contrario, implica varias comisiones, de apertura (0,75%) o de cancelación (2,00%), mientras que la de amortización parcial estará exenta, siempre que no se amortice más del 25% del capital pendiente.

En caso contrario, será del 2,00%. La cuota de cancelación, del 2,00%, se abona por trasladar la hipoteca a otra entidad.

La propuesta de Caja Madrid a los clientes mayores de 25 años que vayan a comprar una vivienda se ha plasmado en la “Hipoteca Cuota Fija”, para pagar siempre la misma cuota, sin preocuparse por las futuras subidas de tipo de interés.

Tiene un plazo de amortización inicial de hasta 25 años, con una financiación que alcanza hasta el 80% de la vivienda.

Se establece un tipo de interés para el primer año y, a partir de ese momento, será variable con revisiones semestrales, en función de la evolución de los índices oficiales más un diferencial.

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